Ciclos endocrinos
El sistema endocrino ejerce un efecto regulador sobre los ciclos de la reproducción, incluyendo el desarrollo de las gónadas, el periodo de madurez funcional y su posterior envejecimiento, así como el ciclo menstrual y el periodo de gestación. El patrón cíclico del estro, que es el periodo durante el cual es posible el apareamiento fértil en los animales, está regulado también por hormonas.
La pubertad,
la época de maduración sexual, está determinada por un aumento de la secreción
de hormonas hipofisarias estimuladoras de las gónadas o gonadotropinas, que
producen la maduración de los testículos u ovarios y aumentan la secreción de
hormonas sexuales. A su vez, las hormonas sexuales actúan sobre los órganos
sexuales auxiliares y el desarrollo sexual general.
En la mujer,
la pubertad está asociada con el inicio de la menstruación y de la ovulación.
La ovulación, que es la liberación de un óvulo de un folículo ovárico, se
produce aproximadamente cada 28 días, entre el día 10 y el 14 del ciclo
menstrual en la mujer. La primera parte del ciclo está marcada por el periodo
menstrual, que abarca un promedio de tres a cinco días, y por la maduración del
folículo ovárico bajo la influencia de la hormona foliculoestimulante
procedente de la hipófisis. Después de la ovulación y bajo la influencia de
otra hormona, la llamada luteinizante, el folículo vacío forma un cuerpo
endocrino denominado cuerpo lúteo, que secreta progesterona, estrógenos, y es
probable que durante el embarazo, relaxina. La progesterona y los estrógenos
preparan la mucosa uterina para el embarazo. Si éste no se produce, el cuerpo
lúteo involuciona, y la mucosa uterina, privada del estímulo hormonal, se
desintegra y descama produciendo la hemorragia menstrual. El patrón rítmico de
la menstruación está explicado por la relación recíproca
inhibición-estimulación entre los estrógenos y las hormonas hipofisarias
estimulantes de las gónadas.
Si se
produce el embarazo,
la secreción placentaria de gonadotropinas, progesterona y estrógenos mantiene
el cuerpo lúteo y la mucosa uterina, y prepara las mamas para la producción de
leche o lactancia. La secreción de estrógenos y progesterona es elevada durante
el embarazo y alcanza su nivel máximo justo antes del nacimiento. La lactancia
se produce poco después del parto, presumiblemente como resultado de los
cambios en el equilibrio hormonal tras la separación de la placenta.
Con el
envejecimiento progresivo de los ovarios, y el descenso de su producción de
estrógenos, tiene lugar la menopausia. En este periodo la secreción de
gonadotropinas aumenta como resultado de la ausencia de inhibición estrogénica.
En el hombre el periodo correspondiente está marcado por una reducción gradual
de la secreción de andrógenos.
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